La reducción de la deforestación, la producción de la conservación y del manejo sostenible de las florestas son oportunidades claras para obtener beneficios climáticos inmediatos. Por lo tanto, la preservación de la mayor selva tropical del planeta es imprescindible para la supervivencia de la especie humana.
La Selva Amazónica tiene una extensión aproximada de 5,5 millones de km2, con cerca del 60% en territorio brasileño. Ésta abriga el 33% de las selvas tropicales del mundo y cerca del 30% de las especies conocidas de la flora y de la fauna. Cada año, ésta libera a la atmósfera - por medio de la evaporación y de la transpiración de la vegetación - más de site billones de toneladas de agua.
Como forma de obtener recursos para incentivar la preservación de la selva, en el 1º de agosto de 2008 se creó el FONDO AMAZONIA. El objetivo central es promover proyectos para la prevención y el combate a la deforestación y también para la conservación y el uso sostenible de las selvas en el bioma amazónico.
La gestión del Fondo cabe al Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES). Los recursos del FONDO AMAZONIA se aplicarán en la forma de financiamientos no reembolsables.
El BNDES lo invita a preservar este patrimonio brasileño y fuente de beneficios para todo el mundo.