|
|
 |
 |
 |
 |
27.09.2006
» Inversiones en petroquímica deben crecer 33,7% al año entre 2007 y 2010
· Volumen aplicado en el sector puede alcanzar R$ 17,6
mil millones
· BNDES financiará R$ 7,4 mil millones del total, en el período
Las inversiones del sector petroquímico en nuevos proyectos de primera y segunda generación deben alcanzar R$ 17,6
mil millones entre 2007 y 2010. Los recursos equivalen a un crecimiento medio real de 33,7% al año en relación al volumen invertido en el período de 2003 a 2006, de R$ 5,5
mil millones. Las iniciativas deben permitir un aumento de 45% en la capacidad de producción de etileno, principal insumo petroquímico, ante el nivel actual, de 3,4 millones de toneladas/año.
De total de la inversión estimados hasta 2010, el BNDES prevé financiar R$ 7,4
mil millones, lo que significa un aumento anual medio de 33,5% al año en relación al período anterior, cuando el Banco liberó cerca de R$ 2,4
mil millones para el sector.
Los nuevos proyectos, que incluyen unidades de polietileno, polipropileno, PET, y PVC, también traerán impactos positivos sobre la balanza comercial brasileña, a partir de 2012, cuando la mayor parte de los emprendimientos entrará en operación. Estimativas de los técnicos del Área de Insumos Básicos del BNDES apuntan para una economía de divisas de la orden de US$ 6,8
mil millones, reduciendo substancialmente el déficit comercial de productos petroquímicos previsto para 2013, de US$ 8
mil millones, caso no hubiese inversiones en el sector en los próximos años.
Los proyectos de ampliación de la producción de petroquímicos básicos deben emplear materias primas alternativas, como gas natural, gases de refinería y petróleo pesado. Las nuevas inversiones agregaran valor al aceite pesado, producido en las plataformas brasileñas y exportados a precios inferiores al petróleo liviano, que será utilizado como materia prima en la cadena petroquímica.
En relación a las tendencias del sector, las cuestiones centrales están ligadas a las materias primas utilizadas, a la consolidación de los grupos actuantes en el sector y a las inversiones necesarias.
El momento actual de ampliación de la industria petroquímica brasileña envuelve un movimiento simultáneo de consolidación del sector y constitución de empresas que atiendan a los padrones internacionales. En especial, el movimiento busca alcanzar escalas empresariales competitivas, mayor nivel de integración vertical y agregación de valor de la producción, eventual diversificación de la producción o mismo internacionalización de las empresas.
La industria química brasileña ocupa la novena posición mundial. Es responsable por 4,0% del PIB del País y 12% del producto de la industria de transformación. Engloba casi 5 mil empresas que generan más de 300 mil empleos directos, y responde por el recogimiento de 15% de los tributos de la industria de transformación. En 2005, la industria química tuvo una facturación neta de R$ 169,3
mil millones (US$ 69,5 mil millones).
La petroquímica es el sector más expresivo y dinámico de la industria química nacional. Está organizada en complexos industriales, los polos petroquímicos, con vistas al mayor aprovechamiento de sinergias en términos de logística, infraestructura e integración operacional.
El Brasil posee cuatro polos petroquímicos: São Paulo; Bahia; Rio Grande do Sul y Rio de Janeiro. Entre los varios proyectos de ampliación, se destacan las inversiones en el Complexo Petroquímico de Rio de Janeiro [Comperj]. Al entrar en operación, el Comperj deberá llevar a una substancial expansión de la oferta de productos petroquímicos básicos (olefinas y aromáticos), a partir del petróleo nacional pesado.
Los tres primeros polos utilizan como insumo la nafta petroquímica, en parte producida por la Petrobras (cerca de 70%) y el resto es importado directamente por las centrales petroquímicas fabricantes de los productos de primera generación. Ya el polo de Rio utiliza etano y propano derivados del gas natural, extraídos por la Petrobras en la Bacia de Campos.

Vuelve
a Noticias
|
|
 |
 |
|