El BNDES y el Protocolo Verde


El Protocolo Verde es un protocolo de intenciones celebrado por instituciones financieras públicas y por el Ministerio del Medio Ambiente en 1995 y revisado en 2008.[1] Su objetivo es definir políticas y prácticas bancarias precursores, multiplicadores y ejemplares en términos de responsabilidad socioambiental y en armonía con el desarrollo sostenible.

Los signatarios del protocolo se comprometen a financiar el desarrollo con sustentabilidad, por medio de líneas de crédito y programas que promuevan calidad de vida de la población y protección ambiental. La banca participante también reconoce que puede cumplir papel fundamental en la orientación de inversiones privadas que presupongan preservación ambiental y continuada mejoría del bienestar de la sociedad.

El BNDES se empeña continuamente en averiguar su actuación y atender al Protocolo Verde mediante varios instrumentos y prácticas que orientan sus acciones, tanto en el ámbito de su actividad-fin de financiación al desarrollo, como en sus actividades administrativo-organizacionales internas. El cumplimiento de los compromisos definidos en los cinco “principios” del protocolo que, a su vez, se desdoblan en directrices específicas, puede ser observado en la lectura de este informe.

Para cada principio, se destacan las siguientes realizaciones en 2011:

  1. Financiar el desarrollo con sustentabilidad, por medio de líneas de crédito y programas que promuevan la calidad de vida de la población, el uso sostenible de los recursos naturales y la protección ambiental.
    • Desarrollo de líneas de financiación y programas con tasas atractivas para inversiones sociales y ambientales asociados a los proyectos de apoyo financiero (ver Inversión Social de las Empresas, P. XX.).

    II. Considerar los impactos y costes socioambientales en la gestión de activos (propios y de terceros) y en los análisis de riesgo de clientes y de proyectos de inversión, teniendo por base la Política Nacional de Medio Ambiente.

    III. Promover el consumo sostenible de recursos naturales, y de materiales de ellos derivados, en los procesos internos.

    • Además de las tradicionales iniciativas (racionalización del consumo de energía, agua y materiales de oficina; utilización de papeles de imprimir y escribir reciclados; colecta y separación de los bienes desechados para reciclaje), en diciembre de 2011 fue aprobada la Política de Compra Sustentables del BNDES. Con esa iniciativa (más detallada en el capítulo Ecoeficiencia y Compra Sustentables), el Banco asume un papel inductor importante en la diseminación de las prácticas operacionales sostenibles, alcanzando no apenas la cadena de proveedores de productos y servicios, pero también los órganos públicos y la sociedad.

    IV. Informar, sensibilizar y dedicar continuamente las partes interesadas en las políticas y prácticas de sustentabilidad de la institución.

    • El BNDES desarrolló en 2011 el curso de análisis socioambiental y exposiciones de ambientación para los nuevos empleados (ver capítulo Gestión de Personas), sensibilizando y dedicando el cuerpo funcional en las políticas y prácticas ya definidas por el Banco. A lo largo de ese año, hubo también expresiva movilización de diferentes equipos técnicos para las discusiones en cuanto a esmeros y nuevas frentes de trabajo para el BNDES y la promoción de la sustentabilidad, originando estudios (ver capítulo Estudios e Investigaciones), revisiones de procedimientos internos, construcción de indicadores (ver capítulos Estrategia y El BNDES en Números).                       

    V. Promover la armonización de procedimientos, cooperación e integración de esfuerzos entre las organizaciones signatarias en la implementación de esos principios.

    • El BNDES acompañó y participó en reuniones con el Ministerio del Medio Ambiente, Banco Central y Federación Brasileña de Bancos (FEBRABAN), discutiendo y aportando para la definición y operacionalización de los criterios y prácticas más sustentables.

 

1. En 1995, el BNDES lideró la banca pública federal (además del BNDES, participan Caixa Econômica Federal, Banco do Brasil, Banco da Amazônia y Banco do Noreste do Brasil) en la formalización del Protocolo Verde. Más recién, en agosto de 2008, el BNDES y la banca pública federal celebraron, con el Ministerio del Medio Ambiente, el Protocolo de Intenciones por la Responsabilidad Socio-ambiental, revisión actualizada del Protocolo Verde de 1995.